.
Search
Close this search box.

LA FARSA, CINE NEGRO A LA FRANCESA

Por: Miguel Ernesto Yusty

LA FRASA es una película dirigida por el también actor Nicolas Bedos, que cuenta la historia de un antihéroe que tiene su vida estable junto a su amante rica y mayor, hasta que conoce a su alterego, una joven que vive del dinero que quita a sus amantes mayores. Aunque el protagonista cree que la chica se ha enamorado incondicionalmente de él, ella tiene una agenda oculta y dentro de ella, él es un escalón más para lograr su objetivo. El filme cuenta en su reparto con figuras prominentes como Isabelle Adjani y François Cluzet y aunque sucede en la actualidad, recupera características del cine negro clásico.

En LA FARSA el claro oscuro no es preponderante, todo lo contrario. La historia sucede en la ciudad de Niza, al borde del mar, en pleno verano, con un buen porcentaje de las escenas a la luz del día. La oscuridad y las zonas grises están representadas por los sentimientos de venganza que mueven a los antagonistas. Estos están representados por personajes femeninos, permitiendo al espectador identificarlos como “mujeres fatales”, aquellas que llevan al protagonista y a los otros hombres a su perdición, son agentes castigadores, implacables y seductores. Esta idea de las zonas grises, se mantiene hasta los últimos momentos del relato, en los que el espectador, que espera tener claridades concluyentes, no consigue ser regalado con respuestas claras por parte de la película y cuando las luces se apagan y la proyección ha llegado a su fin, aún quedan misterios por resolver.

El contexto en el que se mueven los personajes de LA FARSA es culto, opulento, pero al mismo tiempo primario, lleno de carnalidad. Por eso es un filme cercano al espectador, porque conecta con sus sentidos más elementales. Para entenderla, no se necesita hacer análisis psicoanalíticos, la historia no se comprende con la mente, se digiere con los sentidos. Si usted es mayor de edad, seguro que la película será de su agrado.